
Tanto anhelaba un cambio que acabé por cambiar. Volví a mi tierra para sentirme una extraña, también es cierto que las circunstancias eran muy diferentes, pero una vez más cogí la famosa maleta y emigré.
Ya hace casi medio año que partí a otro lugar y, aunque de toda experiencia se pueden extraer cosas positivas, he de decir que me hundí en un letargo intelectual bastante profundo. Así como para algunos Ibiza representa una fuente de inspiración para mí ha sido como una musa de la mediocridad, si alguien quiere mostrarme la otra cara que no dude en hacerlo.
Y después de tanto tiempo he decidido retomar viejas costumbres y volver a regar ese jardín que todos tenemos en nuestras turbias cabezas, y no hay nada mejor para arrancar las malas hierbas que una buena dosis de cine de calidad. Para empezar con las recomendaciones he de decir que a todo aquel que no haya visto ‘El celuloide oculto’ hay una hora y media de sus vidas que deberían de reservar para esta obra maestra.
Se trata de un documental que hace un repaso a la manera de mostrar la homosexualidad en el cine a través de diferentes épocas, pasando por épocas más explícitas hasta grandes obras maestras que se vieron obligadas a cambiar o cortar escenas, así como clásicos del cine que intentaban expresar mensajes ocultos, algunos de los cuales me sorprendieron bastante o me vinieron a confirmar esa extraña ‘intuición’ de cuando ves una determinada actitud que por algún motivo parece no encajar del todo en el contexto.
Para todos y todas las personas que como yo pertenecen a la época en la que no recuerdan un mundo sin Antena 3 o Telecinco (es que también son veinteañeros), es probable que echen en falta las películas de temática lésbica y gay más actuales, yo por mi parte me conformo con ser testigo presencial del cambio de tendencia en el cine y la televisión. Sólo puedo añadir que merece la pena mirar atrás y deleitarse con la irresistible mirada de Marlene Dietrich.

