
Hace días regresé de estar viviendo en otro país y ahora que vuelvo a vivir en mi isla, lejos de sentirme en casa me encuentro divagando por un mundo que ya no reconozco como mío.
Pedro Lezcano nos regaló un poema eterno sobre el emigrante canario. Yo, a día de hoy, no me arrepiento de haber cogido esa maleta para buscar otra vida pero no me cabe duda del arma tan peligrosa que suponía, pues ahora mi adorada tierra ha perdido su color, y ya no me devuelve la ilusión de días pasados.
Todos los que cambiaron de país podrán entender estas palabras: primero añoras lo que dejas atrás, luego aprendes a querer tu nueva tierra, pero siempre hay algo que te impulsa a regresar a tus raíces. Sin embargo, cuando lo haces eres como una pieza de puzzle intentando encajar en el sitio equivocado. Es entonces cuando te das cuentas de que ésta será la pesada roca que cargarás una y otra vez hasta la cima de la montaña.
Pedro Lezcano nos regaló un poema eterno sobre el emigrante canario. Yo, a día de hoy, no me arrepiento de haber cogido esa maleta para buscar otra vida pero no me cabe duda del arma tan peligrosa que suponía, pues ahora mi adorada tierra ha perdido su color, y ya no me devuelve la ilusión de días pasados.
Todos los que cambiaron de país podrán entender estas palabras: primero añoras lo que dejas atrás, luego aprendes a querer tu nueva tierra, pero siempre hay algo que te impulsa a regresar a tus raíces. Sin embargo, cuando lo haces eres como una pieza de puzzle intentando encajar en el sitio equivocado. Es entonces cuando te das cuentas de que ésta será la pesada roca que cargarás una y otra vez hasta la cima de la montaña.

Soy extranjero en todos lados, desde que salí de mi hogar me sentí extranjero, he vivido en varias ciudades y deseo regresar a mi hogar, en ocaciones visito la casa materna, la cual sigue igual de vieja, terrosa añosa y olvidada, sin embargo de un tiempo a ca me sentí extranjero tambien en mi tierra...
ResponderEliminarLa verdad te entiendo, y mas aun si el camino de tu vida es tan poco entendido...
Vivir en el olvido total, en la desaprovación y con la sensación de soledad...
La vida no tiene sentido, hay que darle sentido a la vida
Yo ya no pretendo darle ningún sentido a mi vida, soy, como otros tantos animales, una superviviente. Al fin y al cabo sólo se trata de eso, de tratar de vivir cada día, extranjera del mundo, incomprendida por todos. Tampoco pretendo ya que me comprenda nadie, la soledad no es una buena compañera de viaje, pero por lo menos siempre te da la razón.
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